20/06/25

Estando pero no: El fenómeno del quiet quitting en Chile

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Estando pero no: El fenómeno del quiet quitting en Chile

En los últimos años, el término quiet quitting ha resonado en los pasillos de las empresas. Este fenómeno, donde los empleados cumplen con lo mínimo indispensable sin involucrarse emocionalmente en su trabajo, no es solo una moda pasajera, sino una señal de cambio en las expectativas laborales. Según un estudio de Randstad Chile, el 36% de los trabajadores chilenos han renunciado alguna vez por falta de flexibilidad, un factor que alimenta el quiet quitting. En un contexto donde la satisfacción laboral y el bienestar son prioritarios, ¿cómo pueden las empresas locales abordar este desafío?

La raíz del quiet quitting en Chile

El quiet quitting no es simplemente flojera; es una respuesta a la desconexión entre las expectativas de los empleados y las prácticas organizacionales. En Chile, factores como la inflación y la falta de flexibilidad horaria han generado descontento. Según el Workmonitor 2025 de Randstad, el 59% de los trabajadores chilenos confiaría más en su empleador si ofreciera beneficios personalizados, como horarios flexibles o trabajo remoto. Los jóvenes, especialmente de la Generación Z, priorizan el equilibrio entre vida personal y laboral, y cuando no lo encuentran, optan por “desengancharse” sin renunciar. Esta actitud se ve reflejada en una menor disposición a asumir tareas adicionales o a participar en iniciativas que vayan más allá de sus responsabilidades básicas.

Liderazgo y cultura: la clave para revertirlo

Combatir el quiet quitting requiere un enfoque proactivo desde el liderazgo. Las empresas chilenas están comenzando a implementar estrategias centradas en la empatía y la comunicación. Por ejemplo, programas de capacitación en liderazgo emocional y políticas de bienestar, como las que promueve Happyforce, han mostrado resultados positivos al mejorar el compromiso en un 20% en organizaciones que los adoptan. Fomentar una cultura de reconocimiento, donde los empleados sientan que su aporte es valorado, es crucial. Además, alinear los valores de la empresa con los de los trabajadores, como la sostenibilidad o la inclusión, puede generar un sentido de propósito que contrarreste la apatía.

En conclusión, el quiet quitting en Chile es un síntoma de un mercado laboral en transformación. Las empresas que quieran revertir esta tendencia deben escuchar activamente a sus empleados, ofrecer flexibilidad realista y construir una cultura que priorice el bienestar. Solo así podrán transformar la presencia física en compromiso genuino, asegurando equipos más motivados y productivos.