La trampa del ‘talento perfecto’: por qué deberíamos dejar de buscar unicornios

La obsesión por encontrar al “talento perfecto” está agotando a los departamentos de recursos humanos en Chile. Según Michael Page, el 61% de las empresas enfrentaron dificultades para contratar en 2024, en gran parte por expectativas poco realistas sobre las habilidades y experiencia de los candidatos. Esta mentalidad de buscar “unicornios” –profesionales que cumplan con todos los requisitos técnicos, culturales y de experiencia– no solo retrasa los procesos de selección, sino que ignora el valor del potencial y la adaptabilidad. Es hora de replantear cómo definimos el talento.
El costo de buscar la perfección
La búsqueda del candidato ideal tiene un costo alto. En Chile, donde la escasez de talento en áreas como tecnología y análisis de datos es notable, las empresas prolongan los procesos de contratación hasta seis meses, según LHH. Esto no solo aumenta los costos operativos, sino que también frustra a los equipos existentes, que asumen cargas adicionales. Además, la rigidez en los requisitos excluye a candidatos con habilidades transferibles o con gran capacidad de aprendizaje, como los jóvenes de la Generación Z, que valoran el desarrollo profesional por encima del salario, según el Workmonitor 2025. Enfocarse en la perfección puede significar perder talento valioso.
Apostar por el potencial y el fit cultural
En lugar de buscar unicornios, las empresas deberían priorizar el fit cultural y la capacidad de aprendizaje. Un estudio de Mercer sugiere que las organizaciones que invierten en reskilling y desarrollo interno logran un 15% más de retención que aquellas que solo buscan candidatos “listos para trabajar”. En Chile, empresas como las del sector tecnológico están implementando programas de capacitación para formar talento en áreas como IA y ciberseguridad, reconociendo que las habilidades técnicas se pueden enseñar, pero la alineación con los valores corporativos es más difícil de moldear. Herramientas como LinkedIn Learning facilitan este enfoque, permitiendo a los empleados adquirir competencias clave mientras se integran a la cultura organizacional.
En conclusión, la búsqueda del “talento perfecto” es una trampa que limita la innovación y la agilidad en las empresas chilenas. Apostar por el potencial, la capacitación y el fit cultural no solo acelera los procesos de contratación, sino que construye equipos más resilientes y comprometidos. En un mercado laboral en constante cambio, las organizaciones que inviertan en desarrollar talento en lugar de perseguir ideales inalcanzables serán las que lideren en 2025 y más allá.


